Muertes Sin Fin - Crónicas de represión en la Región Mixteca oaxaqueña

“Ya no podremos contar una historia como si fuese única”, dice un pensador. Y la frase nos brinca a la cara y nos insiste en que miremos lo que nadie parece atender por más escritos, documentos, testimonios, ensayos, movilizaciones y comparecencias en las cámaras: los pueblos indios existen en sus enclaves de la sierra y el bosque; tejen relaciones, sufren los agravios de sus vecinos, de los caciques, de los funcionarios distantes pero omnipresentes en su vida. Y sus regiones no son mero paisaje, ni su vida es desechable.

El secuestro de Mario Luna Romero

Fue una arbitrariedad y una humillación innecesaria. Mario Luna Romero, el secretario de la autoridad de la tribu yaqui, fue detenido el 11 de septiembre pasado en la Ciudad Obregón por la policía del estado de Sonora con exceso de fuerza, como si se tratara de un peligroso delincuente. En una operación quirúrgica digna de mejor uso, un vehículo blanco sin logotipo oficial le cerró el paso a la camioneta en que viajaba, mientras otras tres unidades lo rodeaban y desde ellas personas vestidas de civil le gritaban que bajara con las manos en alto.

Geografía de la represión y la resistencia

Amenazas a Pedro Martínez y su familia, de la Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán, por su participación en la lucha contra la minería en José del Progreso; agresiones a mano armada contra Celestino Bartolo Terán y amenazas a su hija Sara Bartolo, en el istmo de Tehuantepec, por su participación en la lucha contra las empresas eólicas; ejecución de Félix Martínez Santiago, líder de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos (OPIZ), ocurrido este 15 de mayo en la comunidad de Tierra Blanca, San Vicente Loxicha, todos en el estado de Oaxaca; amenazas de muerte a la abogada