El secuestro de Mario Luna Romero

Fue una arbitrariedad y una humillación innecesaria. Mario Luna Romero, el secretario de la autoridad de la tribu yaqui, fue detenido el 11 de septiembre pasado en la Ciudad Obregón por la policía del estado de Sonora con exceso de fuerza, como si se tratara de un peligroso delincuente. En una operación quirúrgica digna de mejor uso, un vehículo blanco sin logotipo oficial le cerró el paso a la camioneta en que viajaba, mientras otras tres unidades lo rodeaban y desde ellas personas vestidas de civil le gritaban que bajara con las manos en alto.

El ABC de la reforma energética y formas de sobrevivir a ella

La sociedad mexicana camina como aturdida. Y no es para menos. La reforma energética –su contenido y la manera en que se procesó– y la propaganda que siguió para justificar sus pretendidas bondades, son golpes que pasman, dejándolo a uno anonadado y sin saber qué hacer. El efecto es preocupante: la mayoría de mexicanos no le cree a los que dicen que es una medida que nos sacará de pobres, pero su incredulidad se extiende al grado de no informarse qué ha pasado realmente y, sobre todo, qué podemos hacer para resistirnos a vivir un futuro que no queremos.

El gobierno sonorense escala el enfrentamiento con la tribu yaqui

Sonora arde. A la contaminación del río Bacanuchi por el derrame de sustancias tóxicas usadas por la minera Buenavista del Cobre, propiedad del Grupo México; las declaraciones de que el incendio de la guardería ABC –que terminó con la vida de 49 niños y niñas y lesionó de manera permanente a otros 76– pudo haber sido provocado por funcionarios del anterior gobernador del estado, Eduardo Bours; los desencuentros del actual gobernador, Guillermo Padres Elías, con el gobierno federal por los señalamientos de los delegados de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de que el gobernador se habría construido una presa particular mientras los sonorenses padecen la falta de agua para consumo humano, ahora se suma el escalamiento del enfrentamiento con los miembros de la tribu yaqui, que desde hace cinco años vienen luchando en defensa de su territorio y su agua.

Extractivismo y violencia de género en Guatemala

Grave, pero cierto. La maquinaria estatal con que los finqueros guatemaltecos reprimieron las luchas populares y la resistencia armada en los años 80, produciendo uno de los más feroces genocidios en los tiempos recientes, sigue existiendo y se encuentra muy activa. Es más, en tiempos de discursos democráticos y multiculturales, como los actuales, ha desarrollado nuevas formas de violencia física y moral contra quienes defienden sus derechos y denuncian a las grandes empresas que atentan contra sus vidas y las de sus comunidades.

Género y criminalización de la protesta social

Cada día son más las mujeres que participan en la lucha por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, y por lo mismo, sobre ellas también recae la política represiva del gobierno. A los encarcelamientos, detenciones y amenazas de muchas de ellas hay que agregar la criminalización de quienes son procesadas judicialmente por su participación en las luchas de los pueblos contra el despojo.

La segunda desamortización de las tierras

Las reformas legales que en estos días se están consumando en el Congreso de la Unión para transformar profundamente el régimen de extracción del petróleo y el gas, así como la generación de energía eléctrica, representan una segunda desamortización de las tierras y los recursos naturales, similar a la que se vivió en el país en el siglo XIX, pero mas profunda. De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, desamortizar es poner en estado de venta los bienes de manos muertas, mediante disposiciones legales.

Autoritarismo gubernamental y judicialización de los derechos

El autoritarismo de la administración federal y de los estados de la República está obligando a los mexicanos –ciudadanos, organizaciones y comunidades indígenas– a acudir a los tribunales como una forma de defender sus derechos patrimoniales, de los que desde hace años se les despoja sin ningún recato para favorecer a las empresas que buscan apropiarse de él.

Zacualpan: un pueblo contra la minería

Aquí hay oro y quien sabe cuántos metales más; pero desgraciado el que se le ocurra trabajarlos, porque hará infelices a estos ranchos y traerá un sinfín de calamidades. La frase es de Agustín Yáñez, el escritor tapatío autor de Las tierras flacas, donde retrata los efectos que provoca la modernidad en los pueblos rurales y advierte acerca de los nocivos efectos de la industria minera sobre los seres vivos y la naturaleza toda. En Zacualpan, comunidad nahua ubicada en el municipio de Comala, el lugar que Juan Rulfo inmortalizó en su Pedro Páramo, lo saben.

La geografía de los nuevos movimientos sociales

Comienza el año y con él llegan los vientos. Son vientos frescos nacidos de unos pueblos que se mueven porque no quieren dejar de serlo. Vienen de muchas partes del país, desde los desiertos y sierras del norte, hasta los valles y las selvas del sureste mexicano. Son vientos que provocan los pueblos organizados que han decidido luchar para enfrentar la imposición de políticas gubernamentales que si no se detienen van a acabar con ellos.

Policías comunitarias y autodefensas: una distinción necesaria

Ha pasado un año de que en México comenzaron a surgir las policías comunitarias y grupos de autodefensa como una forma de enfrentar la inseguridad, generada por la incapacidad de los órganos del gobierno de cumplir con su obligación de brindar seguridad a la población. El fenómeno comenzó a notarse desde noviembre de 2012, apenas unos meses después de que se decidió la elección de Presidente de la República.

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